APOCALIPSIS DEL 4 AL 22

NOTA PRELIMINAR

para su mejor intelección.

1)         No se lea como una narración escalonadamente seguida a modo de historia, en la que los hechos se suceden unos a otros como los días de un calendario.

2)        Es más bien un Resumen a pinceladas, de la soberanía y grandeza y excelencia de Dios, a la par que la guerra de Satanás contra Él en el campo de la humanidad; y en su consecuencia, la división de los hombres en buenos y malos: los buenos, fieles a Dios, y con fe hasta morir por Él; mientras los malos se hacen enemigos y despreciadores de Dios y de Su Palabra (Cristo), malignos con los buenos y enconados contra los de Cristo, hasta hacerles la vida imposible y matarlos.

3)        Señaladamente sale a escena Cristo una y otra vez como Viviente y Cordero al lado de Dios Padre; y se le llama "el Cordero degollado" (= su Pasión y Muerte).

4)        Es singular que aunque una vez sale Cristo al frente del ejército poderoso para deshacer a Satanás y a los malos, y los deshace, es la Virgen María la que tiene trabada la guerra contra el Dragón, que la abomina a Ella y a Su generación, Madre como es de Cristo y de los fieles a Él.

5)        Los ángeles intervienen de continuo en esta guerra, y acuden de parte de Dios protegiendo a los de Cristo y agobiando con males terrenos y otras desgracias a las hordas malvadas, podridas de los mundanos; aliados como lo son del Mal; y desde luego alejados de Dios, que nada quieren con Él.

6)        Refiérese el Apocalipsis propiamente a la humanidad después de Cristo: ¡qué mal ha respondido! A menudo salen como en cuadros a pinceladas, los malos haciendo el mal en la tierra, obedeciendo al Demonio y prefiriendo a éste frente a Cristo. Salen también cuadros del abuso de poder que ejercen contra los buenos; y cuadros con trazos vigorosos, del fracaso de tales miserables y de su desgracia, ya desde su estancia sobre la Tierra; y el remate después, con un infortunio definitivo.

7)        Junto a ello, resaltan los cuadros sobre los buenos, con su paciencia en los males que padecen y persecuciones, con su fidelidad a Dios hasta perder la vida; y sobre todo con su felicidad definitiva en el cielo, junto a Dios y junto al Cordero (Cristo). Estos cuadros del triunfo de los justos tras la vida terrena, trazados con pinceladas primorosas, resultan sobremanera alentadores y emocionantes. Como si el objetivo principal del Apocalipsis fuese el acierto de los buenos en su fidelidad a Dios y Su Palabra (Cristo).

8)        Esta es Profecía referente a "Los ÚLTIMOS TIEMPOS"; expresión ésta que pronuncia Cristo en el Evangelio y también Pablo. Últimos no significa expresamente el Fin del Mundo; aunque acaso coincida.

Aquí significa que no son los Primeros, como fueron los principios del Cristianismo; sino tiempos muy alejados, como son los de ahora. Estos últimos van precedidos de generaciones y generaciones ingratas a Dios, que han ido colmando el vaso de la iniquidad humana, por la resistencia de los individuos, pueblos y naciones; resistencia a Cristo; resistencia cada vez más profunda, más viciosa, más blasfema, más antievangélica, más incorregible.

De hecho a otras religiones buenas les están influyendo el olvido y desprecio de Dios las tierras y civilizaciones "llamadas" cristianas. Esta influencia contra Dios y la Religión y Sus obras, preceptos y normas, está sucediendo y creciendo, sobre todo en estos "Últimos Tiempos". ¡Cuánto cuantísimo es el seguimiento actual de la gente "detrás de la Bestia"! ¡Cómo "la admiran y gustan de ir tras ella"!.

9)        Se dice, con razón, que para Dios no hay tiempo; que para Él no hay sucesión de "antes" y "después", sino que todo Le está presente. Pues bien, el Apocalipsis es como la mirada de Dios a la historia de la humanidad; escrita como en un lienzo, con pinceladas reiterativas, insistentes, las cuales aparecen cada una como un cuadro.

Con ellas, como un cuadro cada una, se pinta la respuesta doble de la humanidad a Dios: 1) la maldad de los malos con su desprecio blasfemo a Dios y su maltrato a los de Cristo.2) la excelencia de los buenos con su fidelidad a Cristo y la paciencia por Él hasta la muerte.

1) el fracaso de los malos y su castigo fatal. 2) la protección y gratificación divina eterna para los que se mantienen junto a Dios y Su Cristo.

10)       El Apocalipsis es pues:

1) Una exaltación de Dios, de Cristo, de María, y de los fieles a Dios y Su Palabra (Cristo).

2) Una profecía temible para la humanidad perversa.