¡Oh María!, ignorada todavía,
de los que te conocen;
y aún sigues desconocida
de aquellos que más te saben:
Jesús y tú sois Un Ser;
no sois dos, sino Uno entrambos:
el Uno que es en la tierra
el redentor del pecado;
el Uno fuente de vida
para todos los humanos;
El Uno grandor de todos los hijos de Dios
sean hombres, sean ángeles
y todos los celestiales.
¡¡Oh María! ¡aún ignorada!!
Jesús es vida y comida de los humanos;
también lo eres tú con Él,
nuestra vida y la comida,
pues que Un Cuerpo sois los dos.
¡¡Quien esto llega a saber,
te llega a saber, María!!
* * *
P. Ayúcar- Octubre 1.989